Bodegas Burgo Viejo representa una nueva forma de entender Rioja, engarzando el orgullo de su centenaria tradición con un espíritu innovador que las sitúan en la vanguardia del siglo XXI.

Desde sus más de 200 hectáreas de viñedo propio repartidas por la Rioja Baja y tras un exhaustivo seguimiento por parte de los enólogos y técnicos de campo, llegan a la bodega situada en Alfaro las uvas de las variedades tempranillo, garnacha, graciano, mazuelo y viura en su estado óptimo de maduración. Allí, por medio de lo último en tecnología para vinificación, se extrae el máximo potencial aromático mediante la fermentación a temperatura controlada y largas maceraciones de los hollejos.

Solamente los mejores vinos obtenidos ganarán complejidad en barricas de roble y finalmente serán redondeados en botella para que evolucionen hasta adquirir toda su personalidad.

Burgo Viejo, más que un Rioja.